viernes, 31 de julio de 2009

Registro y puesta en valor de la obra del artista CARLOS EMILIO CASTAGNINO

El Museo provincial de Bellas Artes “Dr. J. R. Vidal”, dependiente de la Subsecretaría de Cultura del Ministerio de Educación de la Provincia de Corrientes, incluye en su planificación anual una exposición retrospectiva de un artista de la historia de las artes de la Provincia. En los últimos años han sido homenajeados Juan Carlos soto, José Melanio Negro y Antonio Pedro Ballerini, en este año el artista seleccionado es Carlos Emilio Castagnino.

Castagnino nació en Buenos Aires en el año 1892. Estudió en la Academia Nacional de Bellas Artes. Expuso en Argentina, Paraguay, Bolivia, Chile y Perú.
En 1930 se radicó en la ciudad de Corrientes donde instaló el estudio de Fotografía Lux.
Allí, luego del horario comercial, se daban cita las figuras mas representativas de la cultura correntina entre los años 30 y 60.
Se destacó como retratista y paisajista.
Como retratista realizó, entre otros, el retrato del Dr. Juan Ramón Vidal, un retrato del Gral San Martín que se conserva en la Casa de Gobierno y, por encargo del Gobernador Velazco, el retrato de Eva Perón.
Como paisajista se destacó por representar barcas y árboles de la costa correntina,
Murió en Corrientes el 5 de julio de 1968.

El Historiador y Crítico de arte Marcelo Fernández lo incluye en su libro “Los fundadores de las artes plásticas en Corrientes”.
En una emotiva semblanza, Delia Iturriaga de Marín, nos dice: “Castagnino pintaba, creaba luces y sombras, colores, ríos, paisajes, barcos y también retratos. Utilizaba los elementos que le daba su escasa posibilidad económica y dedicaba largo tiempo a su actividad con el pincel”.
“Calidez humana especial, abrigo e identidad. Eso sentían las personas que incesaban a su casa… Algunos días las sillas no alcanzaban. Pero músicos, pintores, poetas, escritores y profesionales que, optando por la simpleza, no permitían que los llamaran doctores, permanecían rodeando al Maestro…La rústica mesa ofrecía el alimento y el vino que todos llevaban”.

Como parte de su misión en la conservación y difusión del patrimonio artístico de Corrientes el equipo del Museo Vidal se encuentra preparando la muestra homenaje al artista Carlos Emilio Castagnino, que se llevará a cabo en el mes de noviembre, registrando la obra del maestro en colecciones particulares y entrevistando a quienes lo conocieron para poner en valor su legado artístico y humano.

Quienes puedan colaborar con esta tarea, tan importante para la memoria colectiva, podrán dirigirse al Museo Provincial de Bellas Artes Dr. J. R. Vidal, San Juan 634, teléfono 03783-475947, de lunes a viernes de 8 a 20 o al correo electrónico: museovidalctes@hotmail.com

viernes, 24 de julio de 2009

Artista conceptual maltrata a perro en galería de arte.

"El artista costarricense Guillermo Vargas, más conocido como Habacuc , está envuelto en una gran polémica debido a la muerte de un perro callejero dentro de Exposición N° 1 , muestra que se realizó en agosto pasado en Managua (Nicaragua)."

Lo que se vio en Managua. Como parte de su exposición, el artista enfrentó al espectador a un perro callejero flaco, enfermo y con hambre amarrado a la esquina de la sala. Él capturó al animal en un barrio pobre de Managua.
La muestra también incluyó la frase, escrita con alimento de perro, “Eres lo que lees”; así como de un audio con el Himno Sandinista al revés, fotos y un incensario, donde se quemaron 175 piedras de crack y una onza de marihuana.

Habacuc dijo ayer que su obra fue un homenaje a Natividad Canda, nicaragüense que murió tras ser atacado por dos perros rottweiler en un taller en Cartago.

“Me reservo decir si es cierto o no que el perro murió. Lo importante para mí era la hipocresía de la gente: un animal así se convierte en foco de atención cuando lo pongo en un lugar blanco donde la gente va a ver arte pero no cuando está en la calle muerto de hambre. Igual pasó con Natividad Canda, la gente se sensibilizó con él hasta que se lo comieron los perros”, explicó .

Incluso agregó: “Nadie llegó a liberar al perro ni le dio comida o llamó a la policía. Nadie hizo nada”.

Al ser cuestionado acerca de si alimentó al animal o no, el artista se negó a responder.

¿Por qué no usó otro medio de expresión? “Recojo lo que miro... El perro está más vivo que nunca porque sigue dando qué hablar”, dijo.

para ver ver nota dale click al título de la entrada

también podés ver:

http://www.nacion.com/ln_ee/2007/octubre/04/aldea1263590.html

http://criticacreacion.wordpress.com/2007/11/17/como-explicarle-arte-a-un-perro-atado/

http://guillermohabacucvargas.blogspot.com/

http://www.deprisa.net/web/1531/ata-a-un-perro-en-una-exposicin-y-lo-deja-morir-de-hambre/

Nicola Constantino





La artista nació en Rosario en 1964. En los últimos años, su corrosiva e impactante obra causó conmoción en las Bienales del Mercosur, de San Pablo y de Liverpool, entre otras de las muestras que hizo por el mundo.

La serie ANIMAL MOTION PLANETS, presentada en la Galería Ruth Benzacar, esta planteada como una instalación de máquinas ortopédicas para animales no natos que otorga por un momento la apariencia de la vida a estos cuerpos. Hay videos de animales en movimiento, copias en silicona del molde de pequeños animales taxidermizados y las máquinas con pequeños motores parecen insuflarle movimiento.

Otra serie de obras esta compuesta por conjuntos de PRENDAS DE VESTIR diseñadas y exhibidas con toda la parafernalia de la alta costura. Las prendas están confeccionadas con símil de piel humana, de cerca se perciben hasta los poros, y los “detalles” distribuidos regularmente son copias de pezones y anos. La peletería es cabello humano natural.

SAVON DE CORPS es un artículo cosmético de lujo. Se trata de un múltiple de 100 jabones que contienen un 3 por ciento de grasa del cuerpo de la artista. Este tejido adiposo (que suma dos kilos) se obtuvo de una liposucción a la que Costantino se sometió para este proyecto. El jabón tiene forma de espalda, cintura y cadera femeninas, y su aroma gourmet es dulce: leche con caramelo.
La obra consiste en el lanzamiento de Savon de Corps. Un backlight de 180 x 240 cm con la imagen publicitaria de la artista semidesnuda entrando en el agua. El eslogan en francés, idioma del glamour, invita a bañarse con ella: “Prends ton bain avec moi”. Se proyectará un comercial filmado en 35 mm, de 40 segundos de duración, en el que Nicola publicita su jabón. La obra se completa con un grupo de exhibidores con jabón y jabonera.

para ir a la página web de la artista dale click al título de la entrada

Fernanda toccalino





Texto para la muestra Público-Privado
30 DE NOVIEMBRE DE 2005
MUSEO DE BELLAS ARTES JUAN RAMÓN VIDAL
CORRIENTES

Abrí el buzón de la correspondencia de mi edificio para ver si ya había llegado la factura de la luz, y me sorprendí con una tarjeta postal que me decía “hasta mañana”, sobre un fondo de tela amarillenta y con florcitas bordadas a mano.
Desde el anverso Fernanda me lo prometía. Tenía una estampilla con fotos de gauchos, el matasellos de la oficina de correo de Virasoro, y me contaba que se imprimió en agosto, que editaron 500 ejemplares y prometía seguir editando 500 más y 500 más y 500 más…

La última obra de Fernanda Toccalino es una tarjeta postal que se reproduce en series de 500 ejemplares en una imprenta de la ciudad y se envía por correo, una por día desde el 1 de septiembre de este año, a personas de todo el país y del exterior.
Es una obra, es un gesto, es una red de comunicaciones, es una usina que motoriza ideas, es un proceso.

Desde 1997, luego de instalarse a vivir en Corrientes y participar de la beca de antorchas en Posadas, deja de lado la pintura, la fotografía y el grabado tradicionales para incorporar todo, en sus instalaciones y objetos.
De esta época es la serie HISTORIA CLÍNICA, en la que utiliza fotografías de adultos enfermos y de bebes prematuros para hacer heliografías, los biombos, la silla de ruedas, los azulejos, los descartables hospitalarios y el germinador escolar.
Crea un artefacto ficticio en el que contrapone la sensación de asepsia con la de fragilidad.
Nos hace pensar en el ser humano biológico, en la vida, en el dolor de la enfermedad, en la indefensión del paciente, en la posibilidad, tal vez incierta, de curar el cuerpo.
De la misma época son las obras, ÍNDICE, LÁGRIMAS DE COCODRILO y JARDÍN DE LA SALUD. En las que utiliza hojas amarillentas de libros de texto en italiano (¿su origen?), o los imita usando acuarela. Podemos encontrarnos cajas numeradas, abiertas o cerradas, mariposas disecadas, tubos de ensayo, portaobjetos para microscopio.
Sigue habiendo una mirada hacia lo “científico”, pero desde una perspectiva diferente. Ahora ese conocimiento no nos genera la sensación de inmovilidad y asepsia, sino que registra el paso del tiempo. Hay una referencia a los proyectos, a lo por hacer, a lo que podemos saber, pero también una duda casi resignada sobre las posibilidades de ese conocimiento. Hay, tal vez, una nostálgica aceptación de la imposibilidad de las certezas.

Después nace su primer hijo, y la idea de la percepción del mundo desde los ojos del recién nacido.
Vuelve a las imágenes en blanco y negro. Son siluetas grises y de contornos imprecisos, deformadas por el ángulo de encuadre.
Podemos reconocer formas humanas, hombre, mujer, ramas de árboles, sombras proyectadas.
Ahora no remite al conocimiento científico, el tema ahora es el conocimiento del mundo a través de los propios ojos del sujeto que conoce.
Nos remite a la conciencia de nuestras limitaciones, porque estos son los ojos que tenemos para ver. Esto es lo que “pueden” ver nuestros ojos. Esto es lo que podemos ver que el otro ve. Pero ver no es saber. Es también aceptar que vas a estar solo, que vas a saber por tus propios medios. Que tu mirada no es la mía y que mi mirada no puede ser la tuya.

La profunda crisis de fines del 2001 hace que Fernanda vuelva la mirada intimista de su mundo próximo hacia su entorno de ciudadana con otros.
Aparecen los símbolos patrios y religiosos.
Una bandera vertical, hecha con trapos de piso grises azulados y blancos, en el medio el sol con esponja de acero. La cruz de los milagros insinuada por una escoba, un escurridor, un plumero y botellas de lavandina. El pizarrón de la escuela, hecho con un mantel de plástico, coronado por el gorro frigio, un cucharón, un embudo, guantes de goma, y hojas naturales de eternos laureles.
Los símbolos están construidos con objetos cotidianos del horizonte de un ama de casa.
Estas obras nos remiten a la reflexión sobre para que sirve vivir en sociedad.
Ese individuo que se asocia y deposita sus derechos individuales en un orden superior que lo debería representar, contener y proteger.
Nos hacen pensar en la contraposición del heroísmo en el bronce con el heroísmo cotidiano

De su entorno cotidiano también surgen los juguetes de cotillón que utiliza en sus amuletos
Cómo si aceptara que la ciencia no alcanza, el estado fracasa y la razón no sabe/no contesta, nos propone la magia para protegernos.
Pero es una magia de juguete, no es hechicería, no es fe dogmática, no es ritual de sometimiento a un oscuro poder sobrehumano.
Los amuletos de Fernanda pueden:
• prevenir hecatombes económicas y rupturas de promesas.
• proteger de lo desconocido, de los profesores de plástica, de los piojos y liendres, y de las hermanas que cantan la canción de Barnny.
• ayudar a ganar premios en salones y atraer planes sociales.

Fernanda nos susurra la necesidad del otro, nos alerta de la fragilidad de la existencia, nos renueva la fe y nos promete que estará mañana y mañana y mañana…

viernes, 26 de junio de 2009

Carlos Colombino- La última cena II




Del 24 de junio al 25 de julio.
Sala "José Negro"
Museo Provicial de Bellas Artes "Dr. J. R. Vidal"

Para leer sobre la muestra y ver las fotos de la inauguración dale click al título de la entrada.

viernes, 5 de junio de 2009

Carlos Walter Fernández






ENTRE CUERVOS Y ESTRELLAS

22 de agosto al 15 de septiembre de 2007
Museo Provincial de Bellas Artes Dr. Juan Ramón Vidal


WALTER MIRA PARA ARRIBA PARA ENCONTRAR SU ESTRELLA

Walter Fernández trabaja sobre papeles de mediano formato, superponiendo pigmentos, en un una dinámica lúdica y espontánea de pinceladas, chorreados y salpicaduras. Obtiene el color por superposición de claro sobre oscuro y define la forma con trama de líneas, en un juego plástico de riqueza cromática.

En su obra, icónica, grandes espacios sugieren cielos, unas veces calmos, otras agitados, tormentosos o luminosos.
Aparecen recurrentemente las aves de rapiña, las ovejitas, los mapas celestes.

La obra se gesta en un movimiento centrípeto que va de la mancha al símbolo.
La composición se estructura como un mensaje iconológico donde cada personaje evoca un sujeto que encarna valores e interactúa con los otros en un escenario que alude a nuestro propio “teatro”.

Frente a la obra de Fernández podemos imaginar una mirada hacia el cielo.
La necesidad de identificar las estrellas que nos permitan fijar un rumbo y precavernos de los que acechan esperando el momento de tomar lo que queda.

Mirar al cielo para ubicarnos en la tierra. Para reconoceros necesitados de los otros y promover un gesto solidario que nos ayude a modificar las estructuras que nos oprimen y consumen la esperanza.

Esta muestra nos invita a mirarnos, como un conjunto de individuos, entre cuervos y estrellas.


HUGO JUSTINIANO
Agosto de 2007

viernes, 29 de mayo de 2009

Mabel Vilchez




EL JUEGO DE LA OCA

Mabel prepara su muestra. Avanza dos casilleros.
Me invitan a escribir para el catálogo. Me entusiasma el puente.
La entrevisto. A pensar al rincón.
Veo su obra. Se insinúan varios caminos. Un pozo amenaza.
Hago un borrador. Juego de nuevo.
Lo releo. Retrocedo seis casilleros.
Rearmo la estructura del texto. Suena el teléfono. Pierdo un turno.

El “disco de pahistos” parece ser el tablero mas antiguo del juego de la oca. Este disco de arcilla encontrado a principios del siglo XX y fechado 2000 años a.C. es asociado con el asedio de Troya, y según el relato fue inventado por Palámides, hijo del rey Eubea para soportar la tediosa espera.
Para algunos autores la Florencia del siglo XVI fue el lugar originario del juego. Otros señalan su creación por los templarios a principios del siglo XII, asocian la organización de los casilleros con instrucciones místicas y refieren significados cifrados en los números de casilleros y la elección del animal.
Lo cierto es que este juego, presente en diferentes culturas, ha mantenido la forma de espiral, el puente, el laberinto, la prisión, la muerte y la promesa del final feliz. El número de casilleros ha variado, de 61 a 63 y se transformó en un juego de niños hace relativamente poco tiempo.
Marta Zatonyi dice que el fenómeno estético, es, en principio, “la esencia humana expresada sensitivamente”. Se pregunta entonces ¿qué es la esencia humana?
En la esencia humana bucea Mabel cuando elige el juego de la oca.
Mabel se pregunta. Se pregunta intensamente. Se pregunta con asombro.
Se pregunta por el juego como actividad del hombre, como pasatiempo, como símbolo.
Se sorprende con la permanencia de la forma de espiral como peregrinación hacia la meta. Se maravilla con la constante en los casilleros. Se conmueve con la oca.
Con la sensibilidad de la línea y la simplicidad del blanco y negro, sobre la precariedad del papel, replantea la muerte y las muertes, los pozos y los puentes, los laberintos y los atajos del tablero tradicional.
Con lucidez reflexiva identifica y dibuja los casilleros del peregrino contemporáneo.
Desde su experiencia sensible incorpora los casilleros de la niña, la adolescente y la mujer. Los procesos biológicos corporales aparecen en “su” juego.
En alusión simbólica, sutilmente, asoma el color.
En el juego de la oca de Mabel Vilchez un beso puede ser un puente, el amor puede ser un pozo, los personajes mitológicos regionales pueden hacernos perder un turno y las leyes de la naturaleza a veces no se cumplen.
La obra nos invita a plantearnos el valor de las metáforas, a averiguar cuáles son nuestros puentes, a recorrer nuestros propios laberintos, a revisar las heridas que nos hicimos en la caída. Nos propone, tal vez, juzgar las ventajas de volver al camino o disfrutar la condena.
El tablero nos impone un recorrido en espiral, nos reserva sorpresas, pero nos promete al final, un lugar extraordinariamente maravilloso, el jardín de la oca.
Cada lámina es un casillero, tiene un número y un título, puede tocarnos o no. Pero no nos impone suertes o desventuras.

Retomando a Zatonyi, “no existe lo estético sin un portador creado, por lo tanto materializado, y sin un sujeto materializador”. El tercer componente del suceso estético es “un sujeto receptor que establece una relación sensitiva con el objeto estético”. Pero este esquema no presupone un receptor pasivo, “ya que en esta intercirculación no puede existir la pasividad pues la percepción es también una actividad”.

Respetable público: su turno.


HUGO JUSTINIANO
OCTUBRE 2006

Para ir a la página web de Mabel Vilchez dale click al título de la entrada